Secretos sobre nutrición

Si crees que nuestros helados sólo te aportan placer, sabor, satisfacción, diversión…, no los conoces lo suficiente. ¡Hay mucho más!
A grandes rasgos, podemos decir que existen dos grandes grupos de helados: los helados de base láctea (helados crema, helados de leche y helados) y los helados de base acuosa (sorbetes y helados de agua). El valor nutritivo de cada uno de estos grupos es distinto.

Helados elaborados con leche:
Gracias a la leche que contienen, destacan como fuentes de calcio y de proteínas de elevado valor biológico. No son básicos en nuestra dieta, como las frutas y verduras, pero aportan energía y nutrientes de interés.

Sorbetes y helados elaborados con agua:
Su valor nutritivo es menor. En función de la naturaleza y cantidad de fruta que contienen pueden aportar dosis variables de micronutrientes (vitaminas y minerales).

Una dieta sana y equilibrada comporta distribuir la toma de alimentos a lo largo del día de una manera ponderada según la comida de que se trate. En este sentido, los helados pueden ser unos buenos acompañantes si se integran bien en la dieta: pueden ser una merienda adecuada, parte de una comida o una cena o, incluso, un buen tentempié.

Como todo en la vida, el consumo de helados es un placer que nos podemos permitir mientras lo situemos en sus límites razonables.

Fuente: Asociación Española de Fabricantes de Helados (www.aefhelados.com)

Back to Secrets